UN BESO
Buenos días princesa, mi princesa, la princesa de un cuento
encantado, con casas de chocolate, con chimea de guirlache que echa
nubes de humo de dulce de algodón y de olor a azucar fundida, con un
jardín de mazapán, sembrado de caramelos que se derriten a tu paso
con el movimiento armonioso de tus caderas, que marcan el ritmo de
mi tiempo como la batuta del director de orquesta dirige y marca el
tiempo del concierto. Él a golpe de batuta, tu a golpe de cadera, en
cada parpadeo de esos ojos de luna que son parte del cielo . Te
observo y en cada golpe de cadera me robas un te quiero, te quiero,
te quiero...es el tic, tac del reloj de mi corazón.
Te quiero.
